De todo un poco
Shennong, the legendary Emperor of China, inventor of agriculture and Chinese medicine, was on a journey about five thousand years ago. The Emperor, known for his wisdom in the ways of science, believed that the safest way to drink water was by first boiling it. One day he noticed some leaves had fallen into his boiling water. The ever inquisitive and curious monarch took a sip of the brew and was pleasantly surprised by its flavour and its restorative properties. - The beginnings of tea -
Tuesday, February 21, 2012
Encrucijada
¿Te das cuenta de que si nos hubiésemos tomado ese colectivo, si hubiésemos corrido unos metros; no nos hubiese pasado lo que luego nos pasó?
-Sí, me doy cuenta.
¿Te das cuenta de que si hubiésemos corrido ese colectivo unos metros, y lo hubiésemos tomado, tal vez podríamos habernos accidentado, o peor?
-Sí, supongo que es una posibilidad.
No, posibilidad no, probabilidad no, Destino.
¿Te das cuenta que si yo hubiese sido atlético, forzudo, karateca o similar, tal vez los hubiese podido "fajar"?
-Sí... pero eso fue una decisión tuya, la de no ser forzudo ni karateca y por ende no hacerles nada.
Sí y no, sí ya que yo lo decidí, pero lo decidí así porque el Destino así me lo impuso, y el Destino me lo impuso porque yo así lo quise porque el Destino lo quiso, desde un primer momento; todo está entrelazado, pero el Destino siempre prevalece, siempre es primero y último.
-Pero entonces que...
El Destino es simple de explicar, pero infinito en su comprensión.
Thursday, December 08, 2011
Bienvenida hasta siempre jamás
Ahora te convertiste en parte de ese infinito que discurre por entre todos, sin ser visto y tal vez notado.
Ahora sos parte del recuerdo mas hermoso que pueda tener, y que perdurará por siempre jamás, sin límites carnales ni ataduras mentales.
Ahora es hora mas que nunca de mirar hacia adelante, pero siempre pensando en el pasado, para no olvidar y para honrar, para no volvernos a equivocarnos y para obrar con humildad, porque como se suele decir: "vos así lo hubieses querido".
Ahora es hora de largar todo lo que se agolpa dentro y que lastima sanamente; es hora de ver al celeste cielo y pensar, para nuestra tranquilidad, que estás ahí, observando; que estás en cada paloma blanca que surca los cielos a toda velocidad al caer la tarde, que estás en cada hoja que se arremolina hacia el suelo empujada por la brisa, que nos hablás en cada susurro que trae consigo el viento otoñal y que nos acariciás con cada rayo de sol de primavera.
Ahora es hora de ver y mirar hacia adelante, hacia lo que nos espera, y enfrentarlo juntos, tanto por mi como por vos, así es mas fácil.
Por eso, por mas que hayas partido, esto no es una despedido, no, todo lo contrario, es una bienvenida; Bienvenida a lo que falta, a lo que nos aguarda, juntos, por siempre jamás.
Monday, March 22, 2010
Otoño, por siempre Otoño
Otoño, 21/03/2009.
Noc Noc,
-: QUIEN ES??!! - Preguntó el Verano, mientras deglutía todo lo que podía.
-: Soy yo... - dijo el Otoño, vestida con su mejor vestido de Sauce Llorón.
-: QUE QUERÉS?! - preguntó el Verano, sentado en su crapulencia
-: Seguir con el ritual, respetar el paso del tiempo... - contestó el Otoño con su mejor máscara diplomática.
-: ESTOY DEMASIADO CÓMODO ACÁ COMO PARA MOVERME - le retrucó el Verano, que luego de una ardua tarea, durante tres meses - y viendo que le llegaba el momento de irse - se encerró en aquella habitación, y se puso a devorar todo lo que podía.
-: Pero...no se puede hacer eso, no es lo correcto, no es lo que estamos mandados a hacer... - insistió el Otoño, viendo que iba a ser difícil convencerlo.
-: MMM, NO, LA VERDAD QUE NO, ME PARECE QUE POR EL MOMENTO ME VOY A QUEDAR, UN RATO MAS, NO MUCHO, QUE ES LO PEOR QUE PUEDE PASAR? SI TOTAL, A NADIE LE IMPORTA REALMENTE... - terminó la conversación el Verano, con su armadura ya hinchada por tanto alimento consumido.
El Otoño, rindiéndose ante el capricho del Verano, se marchó, al paso que hacía crujir las hojas secas en el piso, creando un sonido hermoso a cualquiera que le interesara escucharlo, sin antes prometer que regresaría...muy pronto, y con refuerzos...
Otoño 21/03/2010
Noc Noc.
-QUIEEN?!! Pregunta él; aquel que cree haber ganado ya, aquel que se regocija en su petulancia, aquel que todo cree poder ver y saber, aquel que está condenado...
Pues los ciclos se continúan, uno tras otro tras otro, en un interminable ir y venir, y el Verano que otra vez vino, sentado en el trono del clima, en la torre mas alta del castillo mas grande, sobre la montaña mas impresionante jamás vista por ojo humano, no desea marcharse, otra vez.
Noc Noc, vuelve a tocar su sucesor.
-YA SE QUIEN SOS, YA SE LO QUE QUERES, Y DE MI NO LO VAS A OBTENER; ACA ESTOY Y ACA ME QUEDO. Dice testarudamente el Verano, mientras desgarra con los dientes un trozo de carne semi cocinada.
Noc Noc...
-AAAHHH, YA TE DIJE QUE NO VAS A LOGRAR NADA, EL AÑO PASADO APENAS PUDISTE...
Al tiempo que decía estas palabras se levantaba de su cómoda silla y se dirigía a abrir la puerta, pero no pudo terminar la frase al encontrarse frente a un ejército que llegaba hasta el horizonte y mas allá, mucho mas.
Este estaba formado por toda clase de plantas, arbustos, flores, insectos, animales y para coronar, la armada de elite conformada por los árboles mas fuertes y robustos que habitan sobre la tierra.
Pero no solo se encontraban sobre las filas especies pertenecientes al Otoño, no claro que no, pues este había jurado hace exactamente un año volver, y hacerlo con refuerzos, y así fue que el Invierno si bien no en todo su esplendor, le obsequió parte de sus especies y criaturas.
El Otoño previsor, ahora tenía una ventaja sobre el Verano arrogante y despreocupado.
Este último sin embargo, siempre alerta, aunque no lo luzca, cuenta con una comitiva siempre a sus espaldas, lista para el asedio.
Con un simple movimiento despejó la puerta, y dejó entre ver, que detrás del trono y desafiando las leyes de la lógica espacial, se encontraba un impresionante ejército con los mas hermosos colores florales y los mas atrevidos y enmarañados árboles.
Lo que aconteció en ese campo de batalla poco puede ser descripto, pero ciertas escenas quedaron registradas por algunos ojos curiosos:
La contienda comenzó con un grupo de abejas y pájaros carpintero amantes del calor y del sol que se lanzaron al ataque, los primeros se encargaron de los animales, y los segundos de los árboles siguiendo cada uno su especialidad.
Pero un roble honorable y resistente a los climas mas crudos no puede ser vencido fácilmente por un simple pajarito; no duraron mucho tiempo en el aire.
Un grupo de koalas y perezosos de clima templado intentaron despejar de sus hojas a una comitiva de eucaliptus, pero rápidamente la retaguardia de arrayanes con sus intrincadas ramas y su color anaranjado se encargaron de enmarañar el intento de ataque.
Por el flanco izquierdo un grupo de robles del mediterráneo se enfrentó contra los robles de norteamérica, y el resultado fue rápido y fulminante, la madera suave de un clima templado no puede enfrentarse victoriosa contra una madera resistente a las mas frías temperaturas invernales.
Los osos del norte, expertos en el arte de la miel disiparon rápidamente los intentos de las abejas; pero los insectos del Otoño rápidamente cayeron preza de las hermosas flores de Verano.
Las gaviotas, amantes de la temporada de playa se encargaban de escrutar todo lo que sucedía, desde lo alto y reportar las novedades al jefe supremo, que desde lo alto del castillo dirigía sus fuerzas.
El Otoño, del otro lado del campo, sobre un monte y admirando el leve y apacible movimiento de un estanque, agitaba sus infinitos brazos de sauce llorón, diseñando constantemente una nueva estrategia. Sus informantes eran las lechuzas, que con sigilo y astucia se entrometían con facilidad entre las líneas enemigas.
El sol comenzó a asomar por detrás del castillo, el amanecer estaba aconteciendo, y con él el poder del Verano crecía.
Por el flanco derecho un grupo de conejos de ojos rojos que se dirigía a toda velocidad a devorar las flores, perdió su rumbo en unos pastizales de impresionante altura, pastizales que las vacas no lograban digerir a tiempo.
Una bandada de pelícanos se avalanzó por el cielo, y soltando agua que almacenaban en sus profundas bocas, mojaron a los arrayanes, los cuales se tornaron de un tranquilo anaranjado a un rojo sangre; esto despertó la ira de los toros, que hasta el momento se habían mantenido en la retaguardia del Verano.
Estos arremetieron a toda velocidad contra sus enemigos carmesí, haciendo que estos soltaran a sus prezas, los koalas y perezosos, los cuales a su vez quedaron libres para disfrutar de los eucaliptus a sus anchas.
Las hormigas, laboriosas y preparadas, sin titubear comenzaron el arduo ascenso por el tronco de los eucaliptus, y sin problemas pudieron entrometerse entre estos y sus atacantes, haciéndolos caer sobre un estanque de agua, en donde un grupo de carpas los estaba esperando con sus bocas a todo abrir.
El oso hormiguero intentó succionar a las hormigas, pero su alargada y delgada boca fue taponada por una tela de araña.
Unos ojos escudriñaban el escenario desde lo lejos, bien atentos a cada detalle, ente las sombras, sin ser vistos, excepto tal vez por las lechuzas; eran los gatos, siempre indiferentes a todo, que con su visión privilegiada y su oído sin igual, estaban atentos a la marcha de la batalla, para poder decidir un bando.
Uno de ellos expuso: "si gana el Verano, vamos a poder disfrutar del calor que tanto amamos, todos los días. Pero si gana el Otoño, vamos a sufrir del frio que tanto detestamos."
A lo cual el resto asintió con entusiasmada afirmación.
En eso una de las lechuzas se acercó, astuta y tan sigilosa como los gatos mismos, y dijo: "si gana el Verano, van a tener calor todos los días, y tanto va a ser así, que se van a olvidar de él, pues no notarán la diferencia; en cambio si gana el Otoño, yo les aseguraré un hogar a cada uno, para que puedan calentarse, y así realmente van a poder disfrutar del calor, a causa de la ausencia del mismo."
Con estas simples palabras los gatos no tardaron en convencerse, iban a poder disfrutar mas del calor, si no lo tenían, a que si lo tenían todos los días, y esta sola idea bastó para regodearlos.
Con una velocidad de caza, se avalanzaron sobre los toros que con sus cuernos seguían astillando a los arrayanes, sus uñas curvadas lograron aferrarse efectivamente en la dura piel de estos cornudos animales, y mas temprano que tarde los hicieron huir despavoridos y doloridos.
De repente, en el horizonte, una nube negra e informe se desplazaba a gran velocidad, eran los mosquitos, que con el aumento del calor se deleitan del elixir rojo.
Los animales de Otoño rápidamente intentaron replegarse, pero aquellos astutos y veloces insectos les ganaron de mano, obligándolos a rascarse y saciarse y dejándolos fuera de combate.
Por un costado del castillo, y sobre una lomada, un grupo de ruidosos leones hizo su aparición, haciendo estremecer el suelo con sus rugidos, pero la naturaleza vaga y perezosa de estos 'reyes' de la selva, no les permitió ni siquiera llegar al campo de batalla, y en su lugar se entretuvieron con unos puerco espines que se habían acurrucado en forma de pelota.
La contienda de a poco se torcía hacia el Verano.
El calor iba en aumento, y los osos y búfalos comenzaron a agotarse, al mas mínimo movimiento sentían la garganta sedienta, y constantemente debían replegarse hacia la retaguardia, donde los salmones rosados remando contra la corriente, montaban una carpa que suministraba líquido.
Un intento de sabotaje por parte de las pirañas fue reprimido gracias a las plantas de las profundidades del río, las cuales enredaron en sus múltiples y movedizos brazos a estos carnívoros despiadados.
Pero... La aparición de los alerces y la llegada de un viento frío, dio vuelta el marcador.
Como una avalancha desde lo alto de la montaña, asomaron velozmente los alerces milenarios, que con sus incontables años y experiencia arrasaron los campos de flores, y tumbaron a los pocos robles del mediterráneo que quedaban en pie. El frio por su parte hizo huir a los mosquitos, dejando libres a los animales de Otoño.
El Verano estaba perdido
Con su mejor traje de Sauce Llorón el Otoño avanzó por el campo de batalla; a su paso todo lo que había caído se levantaba, todo lo que se había partido, se rearmaba, lo que se había perdido se recuperaba, y así con paso firme y decidido alcanzó la puerta del cuarto del trono, aquel que se encuentra en la torre mas alta del castillo mas grande, sobre la montaña mas impresionante jamás vista por ojo humano.
Noc Noc Noc...
Noc Noc,
-: QUIEN ES??!! - Preguntó el Verano, mientras deglutía todo lo que podía.
-: Soy yo... - dijo el Otoño, vestida con su mejor vestido de Sauce Llorón.
-: QUE QUERÉS?! - preguntó el Verano, sentado en su crapulencia
-: Seguir con el ritual, respetar el paso del tiempo... - contestó el Otoño con su mejor máscara diplomática.
-: ESTOY DEMASIADO CÓMODO ACÁ COMO PARA MOVERME - le retrucó el Verano, que luego de una ardua tarea, durante tres meses - y viendo que le llegaba el momento de irse - se encerró en aquella habitación, y se puso a devorar todo lo que podía.
-: Pero...no se puede hacer eso, no es lo correcto, no es lo que estamos mandados a hacer... - insistió el Otoño, viendo que iba a ser difícil convencerlo.
-: MMM, NO, LA VERDAD QUE NO, ME PARECE QUE POR EL MOMENTO ME VOY A QUEDAR, UN RATO MAS, NO MUCHO, QUE ES LO PEOR QUE PUEDE PASAR? SI TOTAL, A NADIE LE IMPORTA REALMENTE... - terminó la conversación el Verano, con su armadura ya hinchada por tanto alimento consumido.
El Otoño, rindiéndose ante el capricho del Verano, se marchó, al paso que hacía crujir las hojas secas en el piso, creando un sonido hermoso a cualquiera que le interesara escucharlo, sin antes prometer que regresaría...muy pronto, y con refuerzos...
Otoño 21/03/2010
Noc Noc.
-QUIEEN?!! Pregunta él; aquel que cree haber ganado ya, aquel que se regocija en su petulancia, aquel que todo cree poder ver y saber, aquel que está condenado...
Pues los ciclos se continúan, uno tras otro tras otro, en un interminable ir y venir, y el Verano que otra vez vino, sentado en el trono del clima, en la torre mas alta del castillo mas grande, sobre la montaña mas impresionante jamás vista por ojo humano, no desea marcharse, otra vez.
Noc Noc, vuelve a tocar su sucesor.
-YA SE QUIEN SOS, YA SE LO QUE QUERES, Y DE MI NO LO VAS A OBTENER; ACA ESTOY Y ACA ME QUEDO. Dice testarudamente el Verano, mientras desgarra con los dientes un trozo de carne semi cocinada.
Noc Noc...
-AAAHHH, YA TE DIJE QUE NO VAS A LOGRAR NADA, EL AÑO PASADO APENAS PUDISTE...
Al tiempo que decía estas palabras se levantaba de su cómoda silla y se dirigía a abrir la puerta, pero no pudo terminar la frase al encontrarse frente a un ejército que llegaba hasta el horizonte y mas allá, mucho mas.
Este estaba formado por toda clase de plantas, arbustos, flores, insectos, animales y para coronar, la armada de elite conformada por los árboles mas fuertes y robustos que habitan sobre la tierra.
Pero no solo se encontraban sobre las filas especies pertenecientes al Otoño, no claro que no, pues este había jurado hace exactamente un año volver, y hacerlo con refuerzos, y así fue que el Invierno si bien no en todo su esplendor, le obsequió parte de sus especies y criaturas.
El Otoño previsor, ahora tenía una ventaja sobre el Verano arrogante y despreocupado.
Este último sin embargo, siempre alerta, aunque no lo luzca, cuenta con una comitiva siempre a sus espaldas, lista para el asedio.
Con un simple movimiento despejó la puerta, y dejó entre ver, que detrás del trono y desafiando las leyes de la lógica espacial, se encontraba un impresionante ejército con los mas hermosos colores florales y los mas atrevidos y enmarañados árboles.
Lo que aconteció en ese campo de batalla poco puede ser descripto, pero ciertas escenas quedaron registradas por algunos ojos curiosos:
La contienda comenzó con un grupo de abejas y pájaros carpintero amantes del calor y del sol que se lanzaron al ataque, los primeros se encargaron de los animales, y los segundos de los árboles siguiendo cada uno su especialidad.
Pero un roble honorable y resistente a los climas mas crudos no puede ser vencido fácilmente por un simple pajarito; no duraron mucho tiempo en el aire.
Un grupo de koalas y perezosos de clima templado intentaron despejar de sus hojas a una comitiva de eucaliptus, pero rápidamente la retaguardia de arrayanes con sus intrincadas ramas y su color anaranjado se encargaron de enmarañar el intento de ataque.
Por el flanco izquierdo un grupo de robles del mediterráneo se enfrentó contra los robles de norteamérica, y el resultado fue rápido y fulminante, la madera suave de un clima templado no puede enfrentarse victoriosa contra una madera resistente a las mas frías temperaturas invernales.
Los osos del norte, expertos en el arte de la miel disiparon rápidamente los intentos de las abejas; pero los insectos del Otoño rápidamente cayeron preza de las hermosas flores de Verano.
Las gaviotas, amantes de la temporada de playa se encargaban de escrutar todo lo que sucedía, desde lo alto y reportar las novedades al jefe supremo, que desde lo alto del castillo dirigía sus fuerzas.
El Otoño, del otro lado del campo, sobre un monte y admirando el leve y apacible movimiento de un estanque, agitaba sus infinitos brazos de sauce llorón, diseñando constantemente una nueva estrategia. Sus informantes eran las lechuzas, que con sigilo y astucia se entrometían con facilidad entre las líneas enemigas.
El sol comenzó a asomar por detrás del castillo, el amanecer estaba aconteciendo, y con él el poder del Verano crecía.
Por el flanco derecho un grupo de conejos de ojos rojos que se dirigía a toda velocidad a devorar las flores, perdió su rumbo en unos pastizales de impresionante altura, pastizales que las vacas no lograban digerir a tiempo.
Una bandada de pelícanos se avalanzó por el cielo, y soltando agua que almacenaban en sus profundas bocas, mojaron a los arrayanes, los cuales se tornaron de un tranquilo anaranjado a un rojo sangre; esto despertó la ira de los toros, que hasta el momento se habían mantenido en la retaguardia del Verano.
Estos arremetieron a toda velocidad contra sus enemigos carmesí, haciendo que estos soltaran a sus prezas, los koalas y perezosos, los cuales a su vez quedaron libres para disfrutar de los eucaliptus a sus anchas.
Las hormigas, laboriosas y preparadas, sin titubear comenzaron el arduo ascenso por el tronco de los eucaliptus, y sin problemas pudieron entrometerse entre estos y sus atacantes, haciéndolos caer sobre un estanque de agua, en donde un grupo de carpas los estaba esperando con sus bocas a todo abrir.
El oso hormiguero intentó succionar a las hormigas, pero su alargada y delgada boca fue taponada por una tela de araña.
Unos ojos escudriñaban el escenario desde lo lejos, bien atentos a cada detalle, ente las sombras, sin ser vistos, excepto tal vez por las lechuzas; eran los gatos, siempre indiferentes a todo, que con su visión privilegiada y su oído sin igual, estaban atentos a la marcha de la batalla, para poder decidir un bando.
Uno de ellos expuso: "si gana el Verano, vamos a poder disfrutar del calor que tanto amamos, todos los días. Pero si gana el Otoño, vamos a sufrir del frio que tanto detestamos."
A lo cual el resto asintió con entusiasmada afirmación.
En eso una de las lechuzas se acercó, astuta y tan sigilosa como los gatos mismos, y dijo: "si gana el Verano, van a tener calor todos los días, y tanto va a ser así, que se van a olvidar de él, pues no notarán la diferencia; en cambio si gana el Otoño, yo les aseguraré un hogar a cada uno, para que puedan calentarse, y así realmente van a poder disfrutar del calor, a causa de la ausencia del mismo."
Con estas simples palabras los gatos no tardaron en convencerse, iban a poder disfrutar mas del calor, si no lo tenían, a que si lo tenían todos los días, y esta sola idea bastó para regodearlos.
Con una velocidad de caza, se avalanzaron sobre los toros que con sus cuernos seguían astillando a los arrayanes, sus uñas curvadas lograron aferrarse efectivamente en la dura piel de estos cornudos animales, y mas temprano que tarde los hicieron huir despavoridos y doloridos.
De repente, en el horizonte, una nube negra e informe se desplazaba a gran velocidad, eran los mosquitos, que con el aumento del calor se deleitan del elixir rojo.
Los animales de Otoño rápidamente intentaron replegarse, pero aquellos astutos y veloces insectos les ganaron de mano, obligándolos a rascarse y saciarse y dejándolos fuera de combate.
Por un costado del castillo, y sobre una lomada, un grupo de ruidosos leones hizo su aparición, haciendo estremecer el suelo con sus rugidos, pero la naturaleza vaga y perezosa de estos 'reyes' de la selva, no les permitió ni siquiera llegar al campo de batalla, y en su lugar se entretuvieron con unos puerco espines que se habían acurrucado en forma de pelota.
La contienda de a poco se torcía hacia el Verano.
El calor iba en aumento, y los osos y búfalos comenzaron a agotarse, al mas mínimo movimiento sentían la garganta sedienta, y constantemente debían replegarse hacia la retaguardia, donde los salmones rosados remando contra la corriente, montaban una carpa que suministraba líquido.
Un intento de sabotaje por parte de las pirañas fue reprimido gracias a las plantas de las profundidades del río, las cuales enredaron en sus múltiples y movedizos brazos a estos carnívoros despiadados.
Pero... La aparición de los alerces y la llegada de un viento frío, dio vuelta el marcador.
Como una avalancha desde lo alto de la montaña, asomaron velozmente los alerces milenarios, que con sus incontables años y experiencia arrasaron los campos de flores, y tumbaron a los pocos robles del mediterráneo que quedaban en pie. El frio por su parte hizo huir a los mosquitos, dejando libres a los animales de Otoño.
El Verano estaba perdido
Con su mejor traje de Sauce Llorón el Otoño avanzó por el campo de batalla; a su paso todo lo que había caído se levantaba, todo lo que se había partido, se rearmaba, lo que se había perdido se recuperaba, y así con paso firme y decidido alcanzó la puerta del cuarto del trono, aquel que se encuentra en la torre mas alta del castillo mas grande, sobre la montaña mas impresionante jamás vista por ojo humano.
Noc Noc Noc...
Wednesday, March 17, 2010
Lo pasado, no siempre pisado
Que sucede con aquellas cosas que olvidamos?
Supongo que nada, simplemente... desaparecen, en la nada.
Y pero...si desaparecen, como es posible que a veces las volvamos a recordar?
Por eso vuelvo a preguntar, que sucede con aquellas cosas que olvidamos, y que a veces vuelven?
Por suerte, por el momento, nadie está demasiado seguro.
Me resulta nostálgico pensar en las cosas que solía pensar, y que ya no pienso.
Me da mucha lástima cuando recuerdo cosas, cosas de antes que pensaba que jamás iba a olvidar.
Que pasó durante todo ese tiempo, con eso que quedó olvidado?
Como puede ser que gracias a una pesadilla o un sueño, que gracias a un evento o una imagen, o hasta una palabra o frase, se desencadene en nuestra cabeza un mecanismo que nos ayuda a hurgar nuevamente, bien profundo en busca de eso que tal vez tenga relación con ese 'gatillo' que hizo que recordáramos, o tal vez no.
No me gusta olvidar, pero tampoco puedo evitarlo; será acaso que no tenemos espacio infinito adentro de nuestras cabezas, y que constantemente estamos moviendo hacia 'adelante' y hacia 'atrás' los pensamientos y recuerdos, para poder al fin y al cabo recordar todo?
Seremos tan imperfectos que no podemos recordar todo en un momento dado?
Será acaso que cada recuerdo es una puerta al pasado, a diferentes momentos del pasado, de acuerdo a cada recuerdo, y que si los recordamos todos juntos, nos perderemos para siempre en el tiempo?
La verdad que no lo se, pero todo tiene como un aire de romanticismo y misterio que me hace preferir nunca saberlo.
El otro día encontré una carpeta de un amigo, que había perdido hacía unos 4 años aproximadamente; con esa carpeta seguramente volaron lejos y se perdieron un montón de pensamientos y de mas recuerdos atados a esa carpeta y su contenido; y mientras tanto el tiempo pasó, y la vida de mi amigo siguió, así como la mia y la de muchos mas, y de a poco todo lo concerniente a esa carpeta se fue olvidando o dejando de lado, paulatinamente, lentamente.
Todavía no le di la carpeta a mi amigo, pero estoy seguro que cuando se la de, y él la abra, van a acudir a su cabeza, un montón de recuerdos que vagaban por el tiempo, sin rumbo aparente, recuerdos tal vez perdidos, otros muy probablemente olvidados, y otros que nunca se alejaron, que perduraron firmes ante el transcurso del tiempo. Y seguramente mi amigo se va a poner muy feliz, mas allá del contenido de la carpeta, ya que se va a sentir, posiblemente, mas completo, mas lleno, como si todo este tiempo algo le hubiese faltado, y que al recuperar un objeto recuperase una parte de si; y esto no es la cosa en si, si no sus recuerdos, que eran parte de él, que lo fueron como pensamientos en algún momento, y que un determinado día huyeron, o fueron liberados o echados, pero que dejaron en él una marca, una puerta semi cerrada, una abertura mínima, para algún día poder volver.
--
Entonces vuelvo a preguntar:
Que sucede con aquellas cosas que olvidamos? A donde van, y como es que a veces vuelven?
Y de esa pregunta, nació el Universo.
Supongo que nada, simplemente... desaparecen, en la nada.
Y pero...si desaparecen, como es posible que a veces las volvamos a recordar?
Por eso vuelvo a preguntar, que sucede con aquellas cosas que olvidamos, y que a veces vuelven?
Por suerte, por el momento, nadie está demasiado seguro.
Me resulta nostálgico pensar en las cosas que solía pensar, y que ya no pienso.
Me da mucha lástima cuando recuerdo cosas, cosas de antes que pensaba que jamás iba a olvidar.
Que pasó durante todo ese tiempo, con eso que quedó olvidado?
Como puede ser que gracias a una pesadilla o un sueño, que gracias a un evento o una imagen, o hasta una palabra o frase, se desencadene en nuestra cabeza un mecanismo que nos ayuda a hurgar nuevamente, bien profundo en busca de eso que tal vez tenga relación con ese 'gatillo' que hizo que recordáramos, o tal vez no.
No me gusta olvidar, pero tampoco puedo evitarlo; será acaso que no tenemos espacio infinito adentro de nuestras cabezas, y que constantemente estamos moviendo hacia 'adelante' y hacia 'atrás' los pensamientos y recuerdos, para poder al fin y al cabo recordar todo?
Seremos tan imperfectos que no podemos recordar todo en un momento dado?
Será acaso que cada recuerdo es una puerta al pasado, a diferentes momentos del pasado, de acuerdo a cada recuerdo, y que si los recordamos todos juntos, nos perderemos para siempre en el tiempo?
La verdad que no lo se, pero todo tiene como un aire de romanticismo y misterio que me hace preferir nunca saberlo.
El otro día encontré una carpeta de un amigo, que había perdido hacía unos 4 años aproximadamente; con esa carpeta seguramente volaron lejos y se perdieron un montón de pensamientos y de mas recuerdos atados a esa carpeta y su contenido; y mientras tanto el tiempo pasó, y la vida de mi amigo siguió, así como la mia y la de muchos mas, y de a poco todo lo concerniente a esa carpeta se fue olvidando o dejando de lado, paulatinamente, lentamente.
Todavía no le di la carpeta a mi amigo, pero estoy seguro que cuando se la de, y él la abra, van a acudir a su cabeza, un montón de recuerdos que vagaban por el tiempo, sin rumbo aparente, recuerdos tal vez perdidos, otros muy probablemente olvidados, y otros que nunca se alejaron, que perduraron firmes ante el transcurso del tiempo. Y seguramente mi amigo se va a poner muy feliz, mas allá del contenido de la carpeta, ya que se va a sentir, posiblemente, mas completo, mas lleno, como si todo este tiempo algo le hubiese faltado, y que al recuperar un objeto recuperase una parte de si; y esto no es la cosa en si, si no sus recuerdos, que eran parte de él, que lo fueron como pensamientos en algún momento, y que un determinado día huyeron, o fueron liberados o echados, pero que dejaron en él una marca, una puerta semi cerrada, una abertura mínima, para algún día poder volver.
--
Entonces vuelvo a preguntar:
Que sucede con aquellas cosas que olvidamos? A donde van, y como es que a veces vuelven?
Y de esa pregunta, nació el Universo.
Wednesday, September 30, 2009
Recuperando lo olvidado
Suelo mirar hacia el frente
Suelo mirar hacia adelante
Suelo mirar a lo que me depara el porvenir
Suelo mirar hacia lo que viene
Suelo mirar hacia el futuro.
Necesito, mirar hacia el futuro, por ahí es donde voy a estar, y sino me pongo a pensar en el acá y ahora acerca de donde quiero/pienso que voy a estar...voy frito...
Soy planificador, administrador, no se si eficiente, no se si muy eficaz que digamos, pero que tengo alma de eso, la tengo, no hay duda. Constantemente estoy viendo mejores formas de hacer las cosas, de que todo encaje a la perfección, para yo tanto como los demás, ser felices, y que todo sea mas simple.
Pero sin embargo, también me gusta, o por lo menos no puedo evitar pensar en lo que fue, en lo que pasó, en donde estuve, para saber en donde estoy, y por ende en donde voy a estar probablemente.
No tengo mucha memoria de lo que sucedió, allá lejos en el tiempo, solo retazos, momentos, fragmentos, de imágenes, olores, gustos, sentimientos y sensaciones que a veces se mezclan, a veces no, y que de a poco y cada tanto me van revelando algo mas de lo que fui.
Estoy en una búsqueda, en una cruzada no sangrienta ni combativa, para recuperar aquello que olvidé o aquello que está dormido dentro de mi, y que mi consciente de a poco va trayendo al frente.
Estoy en busca de todo esos recuerdos que guardo, y que me traen tan buenos recuerdos, como otros no, pero que en su conjunto forman el 'quien soy yo', y que necesito juntar, recolectar, unir, para poder sentirme completo, de acá y para siempre.
Cuando era chico no se me fomentó (como creo yo) a interesarme por...cosas...por las cosas de la vida, por el arte, en todas sus variadas expresiones, por la cultura en general, por gente famosa, por nombres y renombres, simplemente era chico, y tenía que seguir siéndolo...aunque sea por un tiempo.
Es por esto que mis recuerdos mas fuertes de mi contacto con el mundo, por asi llamarlo, están relacionados con la tele, y no como me gustaría, con libros, o música flotando por toda la casa, etc...
Tal es así, que esta búsqueda que estoy realizando tiene un gran componente de recolección de series, en su mayoría animadas, de la tele, que me transportan a épocas en donde mi única preocupación o interés/responsabilidad, era salir rápido de la escuela, para ir a merendar (mi momento favorito del día, aunque no seexactamente desde cuando) y poder ver la tele.
Por suerte que existe internet (tantas veces eh dicho eso...) ya que esta poderosa herramienta me permite poder encontrar aquellas series que viven en mis recuerdos, y poder saber donde encontrarlas; sin ella me sería muy ardua y difícil esta tarea, yo creo que casi imposible.
Ya estoy en un punto en donde creo que logré ubicar la mayoría de las series que me vienen a la mente, con lo cual estoy muy satisfecho así como feliz, es posible que con el tiempo vayan surgiendo, asomando a la superficie, alguna que otra nueva, pero por el momento esta es una pequeña lista que me viene a la mente:
Primero las que nunca olvidé:
Thundercats
Silverhawks
Mi Pequeño Pony (que le voy a hacer, recuerdo haberlo visto, no se con que frecuencia lo hacia, pero...)
Jem and the Holograms
The Adventures of Tintin (es bastante reciente)
Los ositos cariñosos (creo que los veía...)
Las que en mayor o menor medida sí olvidé:
The Centurions
The Dreamstone
Highlander: The Animated Series
Shadow Riders (si bien es bastante reciente, la recordé en estos días; como me gustó esta serie)
Beast Wars (si bien es bastante reciente, cuando la recordé surgieron en mi un montón de sentimientos y momentos)
Jayce and the Wheeled Warriors (me fascinaba esta serie)
Voltron
Ninja Senji Tobikage
Monster Rancher (se unió al último momento)
Sherlock Hound (se unió a último momento)
Jonny Quest (se unió a último momento)
Count Duckula
Dartanias: El Robot del Futuro
Voltron
Street Sharks
Hay dos mas, una es una serie de unos seres submarinos, que hace poco alguien me recordó (espero poder ubicarla) otra es una serie de unos enanos o duendes que intentaban sobrevivir de unos ogros verdes y malos, pero no estoy seguro si existía como serie de TV, si la recuerdo como libro de historieta.
Nunca voy a olvidarme de un dibujito, que si, no recuerdo el formato, o que era en realidad, pero recuerdo que era de sherlock holmes, y me parece que eran cortos en donde resolvía casos, pero yo siempre o agarraba el mismo, o siempre pasaban el mismo, y me encantaba...
Creo que no hay mas, bastantes no?
O por el momento esto es todo en lo que mi mente puede pensar.
El Top5 de Clásicos esta conformado por:
Jayce and the Wheeled Warriors
The Centurions
The Dreamstone
Thundercats
Voltron
Los Thundercats, hace poco los vi en youtube, y como que me decepcionó, al igual que The Centurions, pero igualmente a ambos los pongo en la lista ya que representan dos animaciones que me encantaban (por mas que ahora ya no me atraigan como antes.)
Es un Top5 de Clásicos en el sentido de series que vi hace realmente mucho, y que en su momento me fascinaron, y que muchas veces me vinieron a la mente, y que todas produjeron algo muy fuerte en mi.
A último momento se sumaron un montón de series mas (muchas de las cuales no aclaré) es increíble; increíble el poder de la mente, e increíble la cantidad de tele que veía!
Intentaré actualizar la lista a medida que vaya creciendo, a medida que vaya recordando.
Por el momento, me despido, me voy al pasado, un rato nomás, sin necesidad de una complicada máquina del tiempo, nos vemos...en el futuro.
Suelo mirar hacia adelante
Suelo mirar a lo que me depara el porvenir
Suelo mirar hacia lo que viene
Suelo mirar hacia el futuro.
Necesito, mirar hacia el futuro, por ahí es donde voy a estar, y sino me pongo a pensar en el acá y ahora acerca de donde quiero/pienso que voy a estar...voy frito...
Soy planificador, administrador, no se si eficiente, no se si muy eficaz que digamos, pero que tengo alma de eso, la tengo, no hay duda. Constantemente estoy viendo mejores formas de hacer las cosas, de que todo encaje a la perfección, para yo tanto como los demás, ser felices, y que todo sea mas simple.
Pero sin embargo, también me gusta, o por lo menos no puedo evitar pensar en lo que fue, en lo que pasó, en donde estuve, para saber en donde estoy, y por ende en donde voy a estar probablemente.
No tengo mucha memoria de lo que sucedió, allá lejos en el tiempo, solo retazos, momentos, fragmentos, de imágenes, olores, gustos, sentimientos y sensaciones que a veces se mezclan, a veces no, y que de a poco y cada tanto me van revelando algo mas de lo que fui.
Estoy en una búsqueda, en una cruzada no sangrienta ni combativa, para recuperar aquello que olvidé o aquello que está dormido dentro de mi, y que mi consciente de a poco va trayendo al frente.
Estoy en busca de todo esos recuerdos que guardo, y que me traen tan buenos recuerdos, como otros no, pero que en su conjunto forman el 'quien soy yo', y que necesito juntar, recolectar, unir, para poder sentirme completo, de acá y para siempre.
Cuando era chico no se me fomentó (como creo yo) a interesarme por...cosas...por las cosas de la vida, por el arte, en todas sus variadas expresiones, por la cultura en general, por gente famosa, por nombres y renombres, simplemente era chico, y tenía que seguir siéndolo...aunque sea por un tiempo.
Es por esto que mis recuerdos mas fuertes de mi contacto con el mundo, por asi llamarlo, están relacionados con la tele, y no como me gustaría, con libros, o música flotando por toda la casa, etc...
Tal es así, que esta búsqueda que estoy realizando tiene un gran componente de recolección de series, en su mayoría animadas, de la tele, que me transportan a épocas en donde mi única preocupación o interés/responsabilidad, era salir rápido de la escuela, para ir a merendar (mi momento favorito del día, aunque no seexactamente desde cuando) y poder ver la tele.
Por suerte que existe internet (tantas veces eh dicho eso...) ya que esta poderosa herramienta me permite poder encontrar aquellas series que viven en mis recuerdos, y poder saber donde encontrarlas; sin ella me sería muy ardua y difícil esta tarea, yo creo que casi imposible.
Ya estoy en un punto en donde creo que logré ubicar la mayoría de las series que me vienen a la mente, con lo cual estoy muy satisfecho así como feliz, es posible que con el tiempo vayan surgiendo, asomando a la superficie, alguna que otra nueva, pero por el momento esta es una pequeña lista que me viene a la mente:
Primero las que nunca olvidé:
Thundercats
Silverhawks
Mi Pequeño Pony (que le voy a hacer, recuerdo haberlo visto, no se con que frecuencia lo hacia, pero...)
Jem and the Holograms
The Adventures of Tintin (es bastante reciente)
Los ositos cariñosos (creo que los veía...)
Las que en mayor o menor medida sí olvidé:
The Centurions
The Dreamstone
Highlander: The Animated Series
Shadow Riders (si bien es bastante reciente, la recordé en estos días; como me gustó esta serie)
Beast Wars (si bien es bastante reciente, cuando la recordé surgieron en mi un montón de sentimientos y momentos)
Jayce and the Wheeled Warriors (me fascinaba esta serie)
Voltron
Ninja Senji Tobikage
Monster Rancher (se unió al último momento)
Sherlock Hound (se unió a último momento)
Jonny Quest (se unió a último momento)
Count Duckula
Dartanias: El Robot del Futuro
Voltron
Street Sharks
Hay dos mas, una es una serie de unos seres submarinos, que hace poco alguien me recordó (espero poder ubicarla) otra es una serie de unos enanos o duendes que intentaban sobrevivir de unos ogros verdes y malos, pero no estoy seguro si existía como serie de TV, si la recuerdo como libro de historieta.
Nunca voy a olvidarme de un dibujito, que si, no recuerdo el formato, o que era en realidad, pero recuerdo que era de sherlock holmes, y me parece que eran cortos en donde resolvía casos, pero yo siempre o agarraba el mismo, o siempre pasaban el mismo, y me encantaba...
Creo que no hay mas, bastantes no?
O por el momento esto es todo en lo que mi mente puede pensar.
El Top5 de Clásicos esta conformado por:
Jayce and the Wheeled Warriors
The Centurions
The Dreamstone
Thundercats
Voltron
Los Thundercats, hace poco los vi en youtube, y como que me decepcionó, al igual que The Centurions, pero igualmente a ambos los pongo en la lista ya que representan dos animaciones que me encantaban (por mas que ahora ya no me atraigan como antes.)
Es un Top5 de Clásicos en el sentido de series que vi hace realmente mucho, y que en su momento me fascinaron, y que muchas veces me vinieron a la mente, y que todas produjeron algo muy fuerte en mi.
A último momento se sumaron un montón de series mas (muchas de las cuales no aclaré) es increíble; increíble el poder de la mente, e increíble la cantidad de tele que veía!
Intentaré actualizar la lista a medida que vaya creciendo, a medida que vaya recordando.
Por el momento, me despido, me voy al pasado, un rato nomás, sin necesidad de una complicada máquina del tiempo, nos vemos...en el futuro.
Wednesday, February 11, 2009
Infinito, y mucho mas allá
Ya no está,
como una brisa que surca los aires, siempre en movimiento, nos abandonó, pero no sin antes dejar su marca.
-: Que ves?
Me preguntó una vez, mientras yo sostenía un pedazo de madera, que segundos antes él mismo me había otorgado.
Seguramente la presión del momento, frente a mis amigos, y lo repentino de la pregunta, hicieron que no supiera que contestarle, que veía? Muchas cosas, y ninguna al mismo tiempo.
El objeto en cuestión resultó ser una sección horizontal, del tronco principal o alguna sección de alguna rama importante, de un árbol.
A simple vista, nada del otro mundo, pero este sujeto, aficionado y devoto de esta materia prima, le otorgaba propiedades mágicas - me atrevería a decir - hasta al mas mínimo pedacito, insignificante tal vez para una persona corriente y poco avispada.
Me arrepiento tanto, ahora, varios años después de sucedido ese hecho, de no haberle dicho en persona y en directo, que era lo que veía, me arrepiento tanto, de no haberle demostrado que su excentricidad - aparente - no era nada mas que amor profundo, y devoción total e incondicional, y de que mi amigo (su hijo) no tenía que evitar esos encuentros entre su padre y sus amigos, no tenía que repelerlo hacia atrás.
Lástima, que me dejé llevar por el entorno, y no me expresé como realmente me sentía, o habrá sido que realmente en ese momento no veía nada?
Sea como fuere, por alguna razón, al llegar a mi casa, ese día, no tiré al instante aquella sección de madera, si no que la guardé, y la mantuve por muchos años de hecho, junto con mis cosas, y varias veces la veía, ahí, a un costado del estante, y recordaba aquel momento en que se me hizo la pregunta, pero nunca la volví a agarrar, siempre quedó ahí, quieta, por muchos años...
Y la briza pasó, y él pasó, lamentablemente, y fue tan feo el enterarme, y lo primero que se me vino a la mente, fue: la maderita, aquella que quedara ahí, quieta, durante tanto tiempo.
Cuando fui a buscarla - y como generalmente sucede - ya no estaba, no recuerdo que pasó, no recuerdo que hice, pero no la olvido, todavía sigue en mi memoria, como así sigue en mi recuerdo aquel momento de incertidumbre.
...
Casi ni conocí a esta persona, y puede sonar un poco exagerado, pero - y por mas tarde que sea - siento la necesidad de despedirme, siento la necesidad de volver atrás en el tiempo, aunque sea solo en mi cabeza o en mi corazón (y tal vez en el de él) y decirle lo que veo ahí, en ese pedacito de madera, y poder despedirme aquel día, de aquella casa, habiéndole contestado algo interesante, habiéndolo dejado satisfecho, que su trabajo, no fue en vano, que su intento dió algún resultado.
-: Que ves ahí?
-: Que veo? El Infinito, y seguramente mucho mas allá de él.
Veo la inmensidad de algo que no tiene forma, veo el orden de la naturaleza, veo la perfección del mundo, veo el inicio, y también, el futuro; de la naturaleza venimos, y hacia ella vamos, querramos o no.
Veo el presente, así como el pasado, veo un sentimiento, en realidad muchos, muchísimos, que se juntaron, para presentarme en mis manos ese objeto tan sencillo. Veo la dedicación de una persona imbuida en su trabajo y placer.
Veo la pregunta, al mismo tiempo que su respuesta, veo la satisfacción de lo contestado, y la alegría del momento.
Veo como me emociono por algo tan sencillo, como puede ser un simple pedazo de madera, y descubro que a veces, las cosas mas bellas, se encuentran en los rincones mas inadvertidos.
Veo un capítulo de mi vida cerrado.
-
Puede parecer una estupidez, pero por alguna razón, para mi, no lo es.
Espero haber respondido a la pregunta que esperó tal vez, mas de 5 años para ser contestada, espero haber salido ese día, de esa casa, con la cabeza en alto, habiendo dejado satisfechos a todos, como a mi mismo, espero, haber cambiado la historia, me historia y la de él, con una simple respuesta.
Espero...
-
Queda un lugar, en el cual puedo fijarme, en busca de aquella maderita, siempre me olvido de hurgarlo, tal vez puede ser por miedo a no encontrarla ahí, no me voy a forzar, simplemente, algún día, estaré listo, y de no encontrarla, me conformaré con mi memoria.
-: Veo veo!
-: Que ves?
como una brisa que surca los aires, siempre en movimiento, nos abandonó, pero no sin antes dejar su marca.
-: Que ves?
Me preguntó una vez, mientras yo sostenía un pedazo de madera, que segundos antes él mismo me había otorgado.
Seguramente la presión del momento, frente a mis amigos, y lo repentino de la pregunta, hicieron que no supiera que contestarle, que veía? Muchas cosas, y ninguna al mismo tiempo.
El objeto en cuestión resultó ser una sección horizontal, del tronco principal o alguna sección de alguna rama importante, de un árbol.
A simple vista, nada del otro mundo, pero este sujeto, aficionado y devoto de esta materia prima, le otorgaba propiedades mágicas - me atrevería a decir - hasta al mas mínimo pedacito, insignificante tal vez para una persona corriente y poco avispada.
Me arrepiento tanto, ahora, varios años después de sucedido ese hecho, de no haberle dicho en persona y en directo, que era lo que veía, me arrepiento tanto, de no haberle demostrado que su excentricidad - aparente - no era nada mas que amor profundo, y devoción total e incondicional, y de que mi amigo (su hijo) no tenía que evitar esos encuentros entre su padre y sus amigos, no tenía que repelerlo hacia atrás.
Lástima, que me dejé llevar por el entorno, y no me expresé como realmente me sentía, o habrá sido que realmente en ese momento no veía nada?
Sea como fuere, por alguna razón, al llegar a mi casa, ese día, no tiré al instante aquella sección de madera, si no que la guardé, y la mantuve por muchos años de hecho, junto con mis cosas, y varias veces la veía, ahí, a un costado del estante, y recordaba aquel momento en que se me hizo la pregunta, pero nunca la volví a agarrar, siempre quedó ahí, quieta, por muchos años...
Y la briza pasó, y él pasó, lamentablemente, y fue tan feo el enterarme, y lo primero que se me vino a la mente, fue: la maderita, aquella que quedara ahí, quieta, durante tanto tiempo.
Cuando fui a buscarla - y como generalmente sucede - ya no estaba, no recuerdo que pasó, no recuerdo que hice, pero no la olvido, todavía sigue en mi memoria, como así sigue en mi recuerdo aquel momento de incertidumbre.
...
Casi ni conocí a esta persona, y puede sonar un poco exagerado, pero - y por mas tarde que sea - siento la necesidad de despedirme, siento la necesidad de volver atrás en el tiempo, aunque sea solo en mi cabeza o en mi corazón (y tal vez en el de él) y decirle lo que veo ahí, en ese pedacito de madera, y poder despedirme aquel día, de aquella casa, habiéndole contestado algo interesante, habiéndolo dejado satisfecho, que su trabajo, no fue en vano, que su intento dió algún resultado.
-: Que ves ahí?
-: Que veo? El Infinito, y seguramente mucho mas allá de él.
Veo la inmensidad de algo que no tiene forma, veo el orden de la naturaleza, veo la perfección del mundo, veo el inicio, y también, el futuro; de la naturaleza venimos, y hacia ella vamos, querramos o no.
Veo el presente, así como el pasado, veo un sentimiento, en realidad muchos, muchísimos, que se juntaron, para presentarme en mis manos ese objeto tan sencillo. Veo la dedicación de una persona imbuida en su trabajo y placer.
Veo la pregunta, al mismo tiempo que su respuesta, veo la satisfacción de lo contestado, y la alegría del momento.
Veo como me emociono por algo tan sencillo, como puede ser un simple pedazo de madera, y descubro que a veces, las cosas mas bellas, se encuentran en los rincones mas inadvertidos.
Veo un capítulo de mi vida cerrado.
-
Puede parecer una estupidez, pero por alguna razón, para mi, no lo es.
Espero haber respondido a la pregunta que esperó tal vez, mas de 5 años para ser contestada, espero haber salido ese día, de esa casa, con la cabeza en alto, habiendo dejado satisfechos a todos, como a mi mismo, espero, haber cambiado la historia, me historia y la de él, con una simple respuesta.
Espero...
-
Queda un lugar, en el cual puedo fijarme, en busca de aquella maderita, siempre me olvido de hurgarlo, tal vez puede ser por miedo a no encontrarla ahí, no me voy a forzar, simplemente, algún día, estaré listo, y de no encontrarla, me conformaré con mi memoria.
-: Veo veo!
-: Que ves?
Friday, August 15, 2008
City of Sadness

Él se despierta, mirando por la ventana, y viendo ese cielo gris, como todos los días.
Él se levanta, y elige su ropa, como todos los días, la misma ropa que hace mucho tiempo.
Él se viste, sintiendo ese frío que solo se siente instantes después de levantarse de la cama
Hace algunos movimientos con el cuerpo, para elongarlo, para mantenerlo sano, y sale del cuarto.
Él se para frente al espejo del baño, y comienza a lavarse los dientes, como todos los días.
Luego, en la cocina, prende una hornalla y comienza a calentar el brebaje de todos los días.
Selecciona unas rodajas de pan, que unta con algún comestible.
Se para frente a una ventana grande, y observa lo que sucede afuera
A pocos metros de la ventana choca su mirada con otro hogar, no gustandole la vista, gira su mirada hacia otro lado, chocando nuevamente a muy pocos metros, casi se podría decir centimetros, con otro hogar, mira hacia arriba desesperandose, y vuelve a chocar, y vuelve a correr la mirada, y vuelve a chocar, y asi como todos los días, intentando escapar, aunque sea con la mirada, como si no estuviese enterado o acostumbrado, se pasa un largo rato frente a la ventana, la misma que desde hace mucho tiempo.
Sale, se dirige al trabajo. Sale escapando de ese ambiente opresivo.
Sale y se encuentra inmerso en un ambiente peor.
El cielo apenas se ve, en la distancia de las alturas, las sombras lo tapan todo, y los techos de las casas y balcones proyectan sobre el piso una luz verduzca brillante y siniestra.
La gente se arrastra como muertos vivientes, en medio de un mar de personas. Nadie mira a nadie, todos tienen una misión bien clara, llegar a sus puestos.
Las calles se continúan una luego de la otra, como una repetición identica de la anterior, monótonas, iguales, las mismas que siempre.
Las calles permanecen con unos centimetros de agua permanente, es necesario bajar con botas, o zapatos altos.
Lo unico que se destaca como nuevo, es la aparición diaria de algún nuevo cuerpo, descansando en algún rincón de la calle, asediado por las ratas desesperadas, pero ya a nadie le importa para prestarle la atención que merece.
Otra cosa nueva, puede llegar a ser la aparición escaza de algún vehículo de locomoción, aunque uno debería tener mucha suerte para ver uno de estos en la vida, sin contar con el vehículo de la Oficina de Planeamiento y Control para las Defunciones, el cual llega inexorablemente a cada habitante de la ciudad sin previo aviso...tienen suerte aquellos que amanecen en la vereda...
Miles y miles de cubículos, uno junto al otro, hasta donde llega la vista humana, los cubículos se extienden.
Trabajar para hacer algo, que beneficia a...alguien...en algun lugar...inutil.
Pasa un rato, largo, y abandono el lugar, junto al resto de miles, todos juntos, agolpándose, como muertos vivientes que se mueven con un solo objetivo en la cabeza, volver.
No se que habrá allá afuera, y no estoy seguro de que realmente haya algo, aquellos que lo han intentado no volvieron, o no que nosotros sepamos...
Dicen que no hay nada que valga la pena, a veces me pregunto que hay acá que si lo valga...aunque no es algo que suela hacer, estamos muy ocupados todo el dia haciendo...algo...no se bien que.
Llega la noche, y la comida ya no importa, otro día mas, otro plato mas, ni siquiera estoy seguro que la noche haya llegado realmente, poco importa ya igualmente.
Extraño la epoca en que teniamos un medio de comunicación que no fuese el salir al balcón y gritarse con algún vecino, casi no recuerdo esa epoca ya, pero luego de terminar la comida me quedo sentado en mi cama, viendo a la pared, sin nada que hacer ni pensar, asi nos quieren, asi les gusta. A veces me quedo viendo por la ventana, la unica que tengo, las historias de las demas familias o habitantes de esos infinitos departamentos uno pegado al lado del otro. Nadie tiene mucho que decir o mostrar realmente...
Llega la mañana, y otro cuerpo amanece afuera, tirado, el del día anterior desapareció durante la noche, nadie sabe a donde se lo han llevado, ni quien.
A caso habrá alguien que maneje todo esto, que nos maneje a nosotros, como dicen?
El tiempo no alcanza para pensar en esas cosas, estamos muy ocupados, haciendo nada...
Y el tiempo pasa, y nada parece cambiar.
Que estara pasando alla arriba? Donde los hilos son manejados...
Realmente no importa, nos acostumbraron a no tener tiempo.
Extraño la luz pura y calida del sol, estoy cansado de esta bruma verde, humeda y helada que tapa las calles, dándole un aspecto mas lugubre del que ya tiene.
Extraño el verde de los parques, aunque solo lo haya visto en sueños o historias.
Extraño la brisa del mar, aunque solo la haya sentido gracias a historias de extraños.
Anhelo escalar una montaña, aunque no sepa ni que forma tiene.
Necesito agarrar con mis manos la arena, aunque no sepa que se me va a escurrir por todas partes.
Me gustaría sentir el aroma de una flor, y conocer que se siente su tacto.
Me encantaría sentir el fluir del agua por todo mi cuerpo, limpiando cada uno de mis poros.
Me gustaria vivir junto al mar, y poder admirar la inmensidad desde mi ventana.
Las esperanzas las perdí hace tiempo.
Había olvidado esa palabra, esa hermosa palabra que nos hace despertar a la mañana siguiente, que nos impulsa a vivir un día mas.
Se que no soy el único que olvidó esa palabra, y es por eso que día tras día, cada uno al salir de su apartamento, en esa mañana oscura a la cual ya estamos acostumbrados, se arrastra, como un muerto viviente, con una misión bien clara, llegar a su puesto.
Ahora aguardo sentado, tranquilo; podría irme, escapar, de esta mugrosa ciudad, pero nos enseñaron a evitar esos comportamientos.
Seguramente aquel vehículo endemoniado se estará acercando hacia acá, para llevarme, para nunca mas volver a ver la luz del día. La Oficina de Planeamiento y Control para las Defunciones, que clase de lugar será ese? que horrores me aguardarán tras sus puertas negras, que nadie nunca ha visto.
El problema fue, claro, que utilicé mi tiempo en algo productivo.
Pensar.
Subscribe to:
Posts (Atom)
